jueves, 25 de marzo de 2010

Templo de Abu Simbel


Estatuas colosales de Ramses II .Anónimo.1300-1225 a.C. XIX Dinastía. Estatuas sedentes de más de 20 m. Piedra arenisca. 38 m de ancho en la base y 63 m de profundidad. Entre el Alto Egipto y Nubia (sur del Egipto actual)

Localización. El Gran Templo de Abu-Simbel fue construido por deseo de Ramsés II (1290-1224 a.C.) excavado en los acantilados del Alto Nilo, en las cercanías de los que hoy es Sudán, aunque actualmente no está en el emplazamiento original, pues la construcción de la presa de Asúan obligó a trasladarlo unos metros más arriba, aunque conserva todos las cualidades y atributos del templo primitivo. El conjunto fue desmontado en más de mil piezas durante casí diez años de trabajos (1963-1972) para ponerlo en lugar seguro. Fue dedicado a los principales dioses egipcios (Amón, Ra, Ptah) y aun al mismo Ramsés que fue divinizado.
Análisis formal (estructura). En el exterior muestra una gran fachada de 38 m. de ancho por 33 de alto, esculpida en la roca granítica que forma el acantilado, adoptando la forma de una pilono (de forma trapezoidal, más ancho en la base que la parte superior), aunque hueco. Contiene cuatro colosales estatuas sedentes del faraón (aún estando sentadas tienen una altura superior a los 20 m. y no están exentas sino que son altorrelieves) rodeadas por otras esculturas de menor tamaño que representan a sus familiares (su mujer Nefertari, su madre y sus hijos) y numerosos relieves exaltando las victorias de Ramsés sobre sus enemigos, así como inscripciones alusivas a sus campañas contra los negros de África y los pueblos de Siria. Entre los dos colosos centrales hay una puerta y, encima de ella un nicho con la figura del titular del templo, Re-Horakhte (el dios Sol resultado de la fusión de Horus y Re), acompañado de una Maat (diosa de la justicia) de escala menor, y del cetro User, de modo que las tres figuras componían un jeroglífico: Usermare("poderosa es la justicia del sol"), el primer nombre de Ramsés, situado por tanto entre los dioses. Delante de los pedestales de los colosos se alzan estatuas de halcones y del propio rey, éste en actitud de marcha. En la parte más alta de la fachada, como tienen por costumbre hacer en la naturaleza, una fila de monos babuinos, cada uno de ellos de más de 2 metros, saluda alborozada al sol naciente.
Las características de las figuras, principalmente las de Ramsés, remiten a los principios que guían la escultura egipcia en lo que se refiere a la representación de los faraones: frontalidad, hieratismo, simetría, etc... para dar la imagen de un rey poderoso, fuerte pero sereno, joven, atemporal, divino
Su estructura es un caso único en la arquitectura egipcia: un speos, un templo rupestre, dotado de los mismos elementos que un templo normal no rupestre, salvo la inversión forzosa de sus dos primeros elementos, el pílono y el patio. El patio, escenario de los sacrificios cruentos y de las hogueras sagradas, precedía aquí al pílono, que en vez de ser un edificio exento, estaba tallado en la roca entre dos contrafuertes oblicuos. El objeto de éstos era producir el efecto de perspectiva que hiciese parecer más distante y profunda la fachada del pílono.
La puerta conduce al interior del templo, cuya disposición general sigue el modelo de las grandes construcciones religiosas de Tebas: en primer lugar se accede a una cámara, a modo de primera sala hipóstila, con pilares monolíticos en forma de figuras osíricas; desde ella se penetra en la que ha sido considerada como la sala hipóstila; al fondo una tercera cámara o santuario con estatuas de Ramsés y de los dioses Ptah, Amón y Ra. En los laterales se disponen otras salas y estancias menores a modo de capillas. La parte interior del templo produce una primera impresión desfavorable si la comparamos con el magnífico exterior. Los escultores y constructores habían previsto naturalmente que, al realizar en roca viva una obra como ésta, habían de tropezar con fisuras y otros defectos de la piedra, aparte de los accidentes que en la misma se pudieran producir. Los escultores y canteros sabían hacer frente a estas contingencias, manejando el yeso con una habilidad tal, que cuando sus restauraciones se conservan bien, son difíciles de advertir. De hecho son magníficos los relieves alusivos a la batalla de Qadesh contra los hititas
La orientación de la fachada hacia el este fue tan precisa que, en los dos días equinocciales del año (20 de octubre y de febrero) los primeros rayos del amanecer penetraban 60 metros en el interior del macizo rocoso para bañar las imágenes del santuario. El significado de esta iluminación se debe a que el 20 de octubre era el primer día de la estación de peret (germinación de las semillas) y el 20 de febrero se iniciaba la estación de shemu (recolección de la cosecha).
A continuación de este edificio, terminado hacia 1260, construyó Ramsés el de Hathor, en homenaje a su esposa Nefertari y siguiendo el mismo esquema. El pílono de la fachada está dividido por contrafuertes en rampa que flanquean un portal en saledizo. A cada lado se encuentran un coloso de Nefertari entre dos de Ramsés, seis figuras en total, todas en pie, encajadas en nichos, pero sin alcanzar la altura de las del otro templo (aquí sólo 10 metros). La sala hipóstila, cuadrada, está reforzada por seis pilares hathóricos, en los que la diosa adopta la forma del mango de un sistro. Sistros también, pero completos, fingen sostener el techo del santuario, donde la estatua de culto es la vaca Hathor protegiendo al monarca, como hacía en los templos funerarios de la XVIII Dinastía. El templo quedó sin acabar, según se echa de ver en las cámaras que flanquean a ésta.
Significado. Ramsés mandó construir este templo con una doble idea: por un lado, para ensalzar su propia figura, ya que las cuatro figuras magníficamente talladas e idénticamente iguales, son un fiel retrato del propio faraón con toda la potencia de la juventud en relación con los dioses. Por otro, la región en la que se enclava el templo, en la frontera con Nubia, país tributario de Egipto, que será una zona codiciada por sus yacimientos de oro, hasta tal punto que Ramses construirá una serie de fuertes para su control al igual que diversos templos excavados en las gargantas como símbolos de su poder y dominio sobre los levantiscos nubios. El faraón se pues hace representar en actitud majestuosa y hierática, como si vigilara el paso de todo aquél que quisiera entrar en Egipto. El arte, de nuevo, al servicio del poder.

La Gran Esfinge


La Gran Esfinge La Gran Esfinge de Guiza representa al rey con la fuerza de un león y con la inteligencia humana. Fue la primera vez que se utilizó esta estatua como guardián de la tumba real, al lado de las grandes avenidas que sirvieron para abastecer los materiales necesarios para la construcción del complejo funerario.

Durante años se pensó que representaba a Jafra (Kefrén), pero hoy se sabe, por la forma más cuadrada del rostro, que no se corresponde con él, por la ornamentación de la corona, de tipo más arcaico, y por el hecho de que su tumba se construyera dando un rodeo para evitarla, que la Gran Esfinge representa a su padre Jufu (Keops), encarnando a Ra cuando surge, pleno de fuerza y poder, por el horizonte.


Elementos:

°Parte superior Ureo, simbolo de Uadjet
°Nariz, 1380 o finales del siglo XVIII
°Representacion Kefren de 4.20m de ancho
°Nemes o tocado real
°Barba ceremonial, dignidad del Faraón
°Amenhotep II, padre de Tutmosis IV
°Cuerpo de 2om de altura, secree que estaba cubierta de color
°Estela de Tutmosis IV hecha el primer año de su reinado (1401a.C.)
°Su cuerpo ha pasado gran parte de su existencia en la arena, liberado en la antiguedad, siglos XIX Y XX

Piramide " Menkaura es divino"


Pirámide "Menkaura es divino"

Construida con gran abundancia de granito, material más caro y difícil de trabajar.

Faraón: Menkaura (Micerinos), Dinastía IV (2532-2530 a.C.)

Situación: Gizeh

Características técnicas: 102,2 x 104 de base, 6 m. de lado, 65 m. de altura y 235.183 m3 de volumen.

Piramide "Grande es Jafra"


Pirámide "Grande es Jafra"

Conserva en su cúspide el revestimiento de caliza blanca, perdido en casi todas las demás.

Faraón: Jafra (Kefren), Dinastía IV (2558-2532 a.C.)

Situación: Gizeh

Características técnicas: 215 m. de lado, 143,5 m. de altura y 2.211.096 m3 de volumen.

Piramide "El horizonte de Jufu"


Pirámide "El horizonte de Jufu"

La pirámide más grande de Egipto. Se alcanzan por primera vez las mejores proporciones arquitectónicas y geométricas.

Faraón: Jufu (Keops), Dinastía V (2589-2566 a.C.)

Situación: Gizeh

Características técnicas: 230,33 m. de lado, 146,59 m. de altura y 2.583.283 m3 de volumen.

Piramide Roja


Pirámide roja: "La pirámide reluciente"

Repite la inclinación final de la romboidal, ofreciendo un aspecto achaflanado.

Faraón: Snefru, Dinastía IV (2613-2589 a.C.)

Situación: Dahsur

Características técnicas: 220 m. de lado, 105 m. de altura y 1.694.000 m3 de volumen.

Piramide Romboidal


Pirámide romboidal: "El brillo del sur"

Su doble inclinación se debería a cambios en su construcción por el peligro de hundimiento debido a una inclinación inicial excesiva.

Faraón: Snefru, Dinastía IV (2613-2589 a.C.)

Situación: Dahsur

Características técnicas: 188 m. de lado, 105 m. de altura y 1.237.040 m3 de volumen. Inclinación de 54º 27' 44" y 43º 22'.

Piramide "Snefru perdura"


Primera pirámide de caras lisas. Sólo se conserva el núcleo escalonado.

Faraón: Snefru, Dinastía IV (2613-2583 a.C.)

Situación: Meidum

Caracteristicas técnicas: 121 x 109 m. de base, 60 m. de altura y 330.400 m3 de volumen.

Estatua de Zoser


Estatua del rey Zoser. Caliza. Altura, 200 cm. III dinastía. Procedente de Saqqara. Museo Egipcio de El Cairo.

La estatuaria real de la III dinastía está representada por la estatua del rey Zoser, descubierta in situ, en un pequeño serdab del lado norte de la pirámide escalonada.
El serdab es la cámara cerrada que contiene una estatua del difunto. A través de dos pequeños orificios que se abrían en la pared, la estatua (y la personalidad del individuo a ella incorporada) podía recibir las ofrendas de incienso y alimentos que se llevaban a la tumba. Así pues, esta obra no estaba destinada a verse completa, a diferencia de cómo la contemplamos hoy. El serdab de Zoser contiene en la actualidad un vaciado de la estatua original.

Restos de pigmentos indican que originalmente estuvo pintada con vivos colores: el rostro, las manos y los pies de color rojo, la vestidura blanca, la peluca y la barba postiza negras. El tocado que lleva sobre la peluca es listado.

La efigie del faraón se alza sobre un trono cuadrado. La mano derecha descansa replegada sobre el pecho. La izquierda, sobre el muslo, tensa y abierta, la palma boca abajo. Esta postura de la mano izquierda produce tal impresión de energía y poder, que todos los faraones del futuro la harán suya en sus estatuas. A pesar de los graves daños que ha sufrido la estatua, y de que ha perdido los ojos incrustados, el semblante, con ojos ligeramente oblicuos y amplia boca, transmite la idea de un soberano poderoso y decidido. Desde el punto de vista artístico, esta obra abre nuevos horizontes. Aun sin ignorar sus precedentes, que sin duda los tuvo, la estatua de Zoser es la primera representación de un ser humano con que el arte egipcio acierta a conmover profundamente al espectador

Piedra Rosetta


La piedra de Rosetta contiene un texto en tres tipos de escritura y su gran importancia radica en haber sido la pieza clave para comenzar a descifrar los jeroglíficos de los antiguos egipcios. Gracias a Thomas Young, Jean-François Champollion y otros estudiosos de la escritura del Antiguo Egipto, hoy puede ser considerada como una joya en la historia del lenguaje y la transcripción.

Es una estela de granito negro, con una inscripción bilingüe (griego y egipcio) de un decreto del faraón Ptolomeo V, en tres formas de escritura: jeroglífica, demótica y griego uncial (con letras mayúsculas); contiene cien renglones, los catorce primeros escritos con signos jeroglíficos, los siguientes 32 en caracteres demóticos, y los últimos 54 en griego; tiene algo más de un metro de alto, 72 cm de ancho y 27 cm de grosor; pesa 756 kg.

Esta fue descubierta el 15 de julio de 1799 por el capitán francés Pierre-François Bouchard en el pueblo egipcio del delta del Nilo denominado Rosetta (también llamada Rashid), cuando las tropas capitaneadas por Napoleón Bonaparte se encontraban guerreando contra las de Gran Bretaña en las tierras de Egipto.

La piedra iba a ser transportada a Francia por los miembros del Instituto de Egipto, pero los ejércitos ingleses, que habían desembarcado en la primavera de 1801, la confiscaron pese a las enardecidas protestas de Étienne Geoffroy Saint-Hilaire ante el general británico Hutchinson. La piedra de Rosetta se exhibe en el Museo Británico de Londres desde 1802. En el lado izquierdo lleva una inscripción con pintura blanca que dice «Captured in Egypt by the British Army in 1801» ('Capturada en Egipto por el ejército británico en 1801'), y en el derecho otra inscripción, «Presented by King George III» ('Presentada por el rey Jorge III').

Sólo una vez fue sacada la piedra del Museo Británico, en 1972, con ocasión del 150 aniversario del descifrado de los jeroglíficos, siendo expuesta en el Museo del Louvre por algunas semanas.

Hay una reproducción de la piedra Rosetta en el Distrito de Figeac (Lot), la ciudad natal de Champollion, y es obra del artista Joseph Kossuth, mide 11 x 8,5 m, es de granito negro (traído desde Zimbabwe), y en su pavimento están inscritos los textos en jeroglífico, demótico y griego. La plaza lleva el nombre de Place des écritures ('Plaza de las escrituras'). En el Museo Egipcio de El Cairo también se exhibe una copia.

Contenido:

El texto escrito en griego antiguo comienza así: «El nuevo rey, habiendo recibido el reino de su padre...». Narra una sentencia de Ptolomeo V, describiendo varios impuestos que había revocado, ordenando además que la estela se erigiese y que el decreto fuese publicado en el lenguaje de los dioses (jeroglíficos) y en la escritura de la gente (demótica).

Tradicionalmente se pensaba que el decreto escrito en la Piedra de Rosetta fue ideado en demótico por los sacerdotes de Menfis hacia el año 197 a. C. Pero los últimos estudios de expertos en demótico han comprobado que la inscripción original fue compuesta en griego y traducida posteriormente al demótico, aunque a veces poco fielmente.

Traducción de un fragmento del texto de la piedra de Rosetta :

Bajo el reinado del joven, que recibió la soberanía de su padre, señor de las insignias reales, cubierto de gloria, el instaurador del orden en Egipto, piadoso hacia los dioses, superior a sus enemigos, que ha restablecido la vida de los hombres, Señor de la Fiesta de los Treinta Años, igual que Hefaistos el Grande, un rey como el Sol, gran rey sobre el Alto y el Bajo País, descendiente de los dioses Filopáteres, a quien Hefaistos ha dado aprobación, a quien el Sol le ha dado la victoria, la imagen viva de Zeus, hijo del Sol, Ptolomeo, viviendo por siempre, amado de Ptah. En el año noveno, cuando Aetos, hijo de Aetos, era sacerdote de Alejandro y de los dioses Soteres, de los dioses Adelfas, y de los dioses Evergetes, y de los dioses Filopáteres, y del dios Epífanes Eucharistos, siendo Pyrrha, hija de Filinos, athlófora de Berenice Evergetes; siendo Aria, hija de Diógenes, canéfora de Arsínoe Filadelfo; siendo Irene, hija de Ptolomeo, sacerdotisa de Arsínoe Filopátor, en el (día) cuarto del mes Xandikos (o el 18 de Mejir de los egipcios).

Imhotep


Imhotep (en griego: Imutes, pronunciación en español: Im-jo-tep), sabio, médico, astrónomo, y el primer arquitecto conocido en la historia (aprox. 2690 - 2610 a. C.).


Imhotep (estatuilla). Brooklyn Museum, NY.Sumo sacerdote de Heliópolis, fue visir del faraón Necherjet Dyeser (Zoser), y diseñó la Pirámide escalonada de Saqqara, durante la dinastía III. El significado de la palabra «Imhotep» es «el que viene en paz»

Es el primer "científico" cuyo nombre ha llegado. No sólo era médico, también era arquitecto y astrónomo: esto indica que tenía los conocimientos de cálculo y geometría necesarios para dominar estas ciencias.

Los títulos honoríficos atribuidos a Imhotep son:

Tesorero del rey del Bajo Egipto, Primero después del rey del Alto Egipto, Administrador del Gran Palacio, Señor hereditario, Sumo sacerdote de Heliópolis, Imhotep el constructor, escultor, hacedor de vasijas de piedra... Inscripción en la base de la estatua de Dyeser (Zoser) hallada en Saqqara.
Antes de él, nadie había tenido su nombre inscrito al lado del de un faraón, y en sus títulos no se menciona el de médico, pero sí el de productor de recipientes: quizá sólo constan los que usó para la construcción.

ARQUITECTO:

Imhotep fue el arquitecto de la pirámide escalonada de Saqqara, en tiempos del rey Dyeser (2650 a. C.).[2] La pirámide necesitó la extracción, transporte y montaje de miles de toneladas de piedra caliza, desafío notable ya que nunca se había utilizado en grandes construcciones, para las que se usaban ladrillos de adobe, fáciles de hacer y baratos.

Un gran problema técnico era el peso de la piedra: Imhotep lo solucionó en parte usando bloques relativamente pequeños, más fáciles de transportar y manejar. Por otra parte, las columnas son de adorno o están adosadas a los muros, sin sustentar mucho peso. Es necesario tener en cuenta que en esta época el único metal conocido era el cobre, poco adecuado como herramienta para estos trabajos.

Tuvo que organizar todo el proceso de construcción, controlar el trabajo de cientos de obreros, y realizar la primera ciudad funeraria: rodeada por una muralla de unos mil quinientos metros de perímetro, construyó diversas edificaciones, como decorado, y hacia el centro erigió una pirámide de seis gradas con una altura de sesenta metros. A su vez, excavó en la roca del terreno, bajo la pirámide, la que sería la tumba de Dyeser (Zoser) y un conjunto de galerías para almacenar miles de vasijas funerarias, muchas grabadas con los nombres de sus predecesores.

Como dios:

Durante siglos, los egipcios consideraron a Imhotep como el dios de la medicina y la sabiduría y se le representa sentado, como a los escribas, con un papiro desplegado sobre sus rodillas, tocado con un casquete.

En el Imperio Nuevo fue venerado como patrón de los escribas y deificado en el periodo tardío de Egipto, para lo cual fue identificado con Nefertum, hijo de Ptah y Nut (o Sejmet). Posteriormente se le vinculó al dios Thot –una práctica común en el Antiguo Egipto.

Su culto principal estaba en Menfis. También fue venerado en Tebas, File y Deir el-Medina en la época ptolemaica junto a Hathor, Maat, y Amenhotep (hijo de Hapu), otro arquitecto deificado. Su prestigio era tan grande, que su fama llegó hasta los griegos, que lo conocían como Imutes y le asimilaron a su dios Asclepio, el Esculapio romano.

lunes, 22 de marzo de 2010

Egipto


En medio del desierto surgió una de las civilizaciones más espléndidas de la historia. Logró sobrevivir durante 30 siglos que dieron como fruto su escritura, calendario, la medicina y maravillosas obras arquitectónicas que hoy continúan desafiando el inexorable rigor del tiempo. Y también bellísimos testimonios artísticos, las momias, los reyes-dioses, entre otras.

Su inmenso legado asombra a Occidente, no en vano los faraones Tutankamón y Ramsés captan el mayor número de visitantes a las grandes exposiones organizadas en Francia durante los últimos 25 años; muy por encima de Picasso y Dalí; muchos más que Renoir, Manet, Gauguin y todos los impresionistas juntos.

Los egipcios fueron un pueblo que no solo florecieron intelectualmente, sino que también se adelantaron a muchas cosas que conocemos hoy en día como el arte, conocimientos acerca del cultivo, creencias astronómicas, etc.

Los egipcios lograron hacer de su cultura un imperio casi impenetrable, claro que esto no fue de la noche a la mañana, sino que fue, como hemos dicho durante muchos años, quizá siglos, recopilando y adoptando aspectos, datos y cosas de otras culturas.

Sin duda este es un trabajo fascinante, que gustará a todo aquél que lo lea, ya que es una recopilación de varias fuentes bibliográficas, respetando de cada una sus fechas respectivas.

Historia

Orígenes

Los egipcios fueron un pueblo conservador por excelencia, lo que puede también explicar la fase relativamente atrasada en que se detuvo su religión; además de aceptar divinidades de otras razas, con las que entraron en relaciones hostiles o amistosas, conservaron con celoso cuidado las de las diversas religiones del país.

A los antiguos les atribuyó un origen africano creyendo que venían del Alto Nilo. Se sabe que hoy Etiopía, lejos de colonizar Egipto, fue colonizada por él, y que el pueblo egipcio desciende del grupo hamita de raza blanca, cuyas tribus poblaron Africa del Norte.

Cabe agregar que los egipcios estuvieron en un tiempo bajo dominio de los hicsos (grupo asiático) hasta que los gobernadores tebanos del Alto Egipto lograron derrotarlos y expulsarlos (1580 a. C). Se inició entonces un período conocido como Nuevo Imperio, caracterizado por las conquistas militares de Egipto. Posteriormente, Egipto fue conquistada por otros pueblos.

Los egipcios fueron los más notables representantes de la raza camita, una raza africana que constituyó el núcleo de los primeros pueblos mediterráneos, y a la que se le suele asignar la mayor parte de las estirpes y lenguas que no pertenecen a las 2 grandes familias : la indoeuropea y la semita. Camita son, el copto, derivado directamente del egipcio el grupo de lenguas berberiscas, que todavía se habla en el Africa Septentrional, y la raza "kushita" que comprende, entre otros, el somalí, el gala y el dankali; al tronco camita parece corresponder, además, pueblos como los egeos de la civilización minoica de Creta; los vascos de España, los drávidas de la India, y algunas razas de la Polinesia.

En cuanto a los egipcios, en siglos pasados se les propuso originarios de una región llamada Punt, situada probablemente a lo largo de la costa Somalí. Estos antiquísimos Punistas procedentes del sur africano y convertidos en indígenas de las orillas del Nilo, habrían sido después sometidos por invasores septentrionales, portadores de una civilización más elevada que produjo el nacimiento de las dinastías.

En el curso del río se basa la posterior subdivisión del país en Alto Egipto (Tebaida), Medio Egipto (Heptanomida) y Bajo Egipto (Delta) con esta división se corresponden los tres grandes períodos históricos : Memfita, Tebano y Saíta, entre los cuales se distribuyen treinta y tres dinastías de faraones.

Sin el Nilo, todo el territorio egipcio sería un desierto árido e inculto. Es este río el que trae de lejanas regiones, en las que las precipitaciones son muy copiosas, el agua que permite junto a sus riberas los cultivos y la vida. Estas aguas a veces se desbordan originando las periódicas crecidas que obligan a los campesinos a un largo lapso de inactividad aunque aveces resultan insuficientes, sobre todo en las tierras distantes del curso del río.

Las pérdidas sufridas en la zona pantanosa y la carencia de afluentes en esta región árida comprometería quizá la existencia misma del río en el larguísimo recorrido medio e inferior, y el Nilo se agotaría a través de los miles de kilómetros de desierto que se interpone antes de alcanzar el mar.

El régimen hidrográfico del río Nilo se caracteriza por 2 crecidas anuales que se producen en verano de modo poco regular, por lo menos en su curso medio y bajo. El nivel del río comienza a subir en junio y alcanza su máximo en septiembre, para descender después gradualmente, hasta alcanzar su nivel más bajo entre febrero y junio. Las crecidas del Nilo se deben a la abundante aporte de sus 2 afluentes de la derecha, el Nilo Azul y el Atbara. En la crecida estival máxima del Nilo, ésta procede aproximadamente en un 80% del Nilo Azul, en un 15% del Atbara y sólo en un 5% del Nilo Blanco. El aporte invernal aveces es debido en gran parte al Nilo Blanco. Por ello, la prosperidad de Egipto depende de la crecida anual del Nilo que, al inundar una prolongada faja a lo largo de sus orillas las riega y fertiliza, depositando sobre ellas una sutil capa de limo.

El clima de Egipto es de tipo desértico mitigado únicamente el la costa mediterránea. Se caracteriza por la extrema escasez o incluso la falta absoluta de lluvias, por un cielo sereno durante largos espacios de tiempo, por temperaturas elevadas todo el año.

Durante varios siglos, el Alto Egipto afirma su unidad frente a la rebeldía del Delta, que se ha desarrollado completamente como una sociedad agrícola con artesanías y ciudades. El Alto Egipto mantiene su personalidad frente a los nubios del sur, los libios del oeste y los beduinos del desierto del este y de la península del Sinaí.

Se citan 3 reyes, llamados Escorpión, Narmer y Horus, como los unificadores de Egipto.

Egipto aparece precisamente como el "Reino de los 2 países" El Alto y el Bajo y su rey es una divinidad. Esta vive en el rey como en la imagen o en el animal sagrado; al morir el rey pasa a su sucesor. El rey es la encarnación de Horus, y tal concepción reposa en ideas bien vivas sobre la función religiosa del jefe de la horda primitiva. En las 2 coronas, la blanca y en forma de alto gorro o tiara del Alto Egipto y la roja baja gorra del Bajo, se resume la hazaña cultural de la unificación del país y la creación de una entidad de importancia política antes nunca conocida.

De las 5 dinastías que la ciencia moderna asigna al primer periodo de la historia egipcia, o sea, el llamado Imperio Antiguo, que durante las 2 primeras dinastías "tanitas" tuvo la capital en Tanis, y de la tercera en adelante, en Menfis, solamente la cuarta comienza a alcanzar relieve gracias a la "Piedra de Palermo", que nos revela algunas particularidades acerca del reinado de su fundador y gracias también a las 3 grandes pirámides erigidas en Gizeh.

Con la misma dinastía, comenzó un período intermedio de trastornos internos que duro hasta la XI dinastía; en la actualidad al Imperio Medio se le asigna solamente las dinastías XI y XII. Siguió un segundo período intermedio que coincide con la presencia en el Delta de los hycsos, semitas invasores; después comienza la triunfante ascensión del Imperio Nuevo. En el último período, de decadencia y trastornos, el centro de la vida social, oficial y cultura se traslado hacia el Bajo Egipto; fueron capitales alternativamente, Tanis, Sais, Mendes, Sebenytos. A una dinastía de reyes sacerdotes y a 2 dinastías libias, siguió una etíope; después una nacional, que señaló un renacimiento espiritual y literario; tras el paréntesis que significo la dominación persa, reinaron en menos de un siglo las 3 últimas dinastías de faraones. La conquista por parte de Alejandro Magno, la dinastía de los Ptolomeos, la ocupación romana, la invasión árabe, son los principales hechos políticos que llevaron al gradual debilitamiento y extinción de todo lo egipcio.