miércoles, 26 de mayo de 2010

Historia de Grecia


La mayor parte del conocimiento actual de la arquitectura griega proviene del período arcaico tardío (550 - 500 a. C.), la época de Pericles (450 - 430 a. C.), y el periodo puramente clásico (430 - 400 a. C.). Los ejemplos griegos son considerados junto a los períodos helenístico y romano (puesto que la arquitectura romana copió en gran medida a la griega), y fuentes escritas tardías tales como Vitrubio (siglo I). Como resultado, queda una fuerte tendencia hacia los templos, los únicos edificios que sobreviven en un número significativo.

Período arcaico
Es la primera etapa. Tiene varias fases. Comienza a principios del primer milenario antes de Cristo y se cierra en el primer tercio del siglo V.

La arquitectura, definida como edificaciones ejecutadas según un diseño estético consciente, desapareció de Grecia desde finales del periodo micénico (alrededor de 1200 a. C.) hasta el siglo VII a. C., cuando la vida urbana y la prosperidad se recobraron hasta el punto de poder emprenderse la edificación pública. Pero a partir de entonces muchos edificios griegos durante el periodo de las colonizaciones (siglos VIII - VI a. C.), se hacían de madera o adobe o arcilla, nada queda de ellos excepto unos pocos planos sobre el terreno, y casi ninguna fuente escrita sobre esta arquitectura temprana o descripciones de estos primeros edificios.

Alrededor del año 600 a. C., las columnas de madera del antiguo Hereo de Olimpia sufrieron una transformación material, conocida como «petrificación», en la que fueron reemplazadas por columnas de piedra. Poco a poco, otras partes del templo fueron petrificadas hasta que todo él estuvo hecho de piedra. Con la expansión de este proceso a otros santuarios, los templos griegos y edificios significativos desde el siglo VI a. C. en adelante, fueron construido en gran parte con piedra, y unos pocos ejemplos afortunados han sobrevivido a lo largo de los siglos. La introducción de paredes de piedra también permitieron que los tejados con techo de paja fueran reemplazados por tejas que actuaron como medio para mejorar la resistencia ante el fuego.

En esta época se usaba el orden dórico, incluso el jónico.

Ejemplo de la etapa de transición entre el período arcaico y el clásico es el templo de Poseidón, en Paestum, de planta rectangular, períptero y hexástilo.

Período clásico
Es la segunda etapa, que se corresponde con los siglos V y IV a. C.

Como la pintura y la escultura de la época, la arquitectura griega de la primera mitad de la Antigüedad clásica no era «arte por el arte» en el sentido moderno. El arquitecto era un artesano empleado por el estado o por un rico cliente privado. No se distinguía entre el arquitecto y el constructor. El arquitecto diseñaba el edificio, contrataba a los obreros y artesanos que lo construían, y era responsable tanto de su presupuesto como de su acabado a tiempo. No disfrutaba del estatus noble que tienen los modernos arquitectos de edificios públicos. Incluso los nombres de los arquitectos son desconocidos antes del siglo V a. C. Un arquitecto como Ictino, que diseñó el Partenón, que hoy en día sería considerado un genio, era tratado en vida tan sólo como un comerciante experto y muy valioso.

Supone el apogeo de los órdenes dórico y jónico.

Período helenístico
Es la tercera y última etapa del arte griego. Se extiende desde el siglo III a. C. hasta mediados del siglo II a. C., tomándose como fecha simbólica de cierre el año 146 a. C., cuando la ciudad de Corinto es conquistada por los romanos.

El peso del desarrollo artístico se trasladó hacia Oriente. En esta época se desarrollaron grandes construcciones en Pérgamo (Altar de Zeus), Rodas y Alejandría. De esta época es el Mausoleo de Halicarnaso.

Lo más destacado son los proyectos urbanísticos como los de Hipodamo de Mileto, con organizaciones en cuadrículas, ejemplo que fue seguido en siglos posteriores.

Se abandonó el severo estilo dórico.

Grecia


La Arquitectura en la Antigua Grecia es aquella que se desarrolló en la Grecia de la antigüedad, desde el primer milenio a. C. hasta el siglo II a. C. Reviste particular importancia para la historia de toda la arquitectura occidental.

La arquitectura griega sienta las bases de lo que será la arquitectura del mundo occidental durante siglos. La codificación de la edad arcaica en tres órdenes estéticos conforme a los cuales construyeron los antiguos griegos (dórico, jónico y corintio) se convertiría con el helenismo en un lenguaje compartido por todo el mundo mediterráneo.

Materiales
Los materiales frecuentemente empleados en la arquitectura griega fueron la madera, para soportes y techos; ladrillo sin cocer para las paredes, especialmente de casas; la piedra caliza y el mármol, para columnas, muros y porciones elevadas de los templos y edificios públicos; la terracota, para ornamentos; y metales, especialmente el bronce, para detalles decorativos. Los arquitectos de la época arcaica y clásica usaron estos materiales constructivos para edificios: religiosos, cívicos, domésticos, funerarios y recreativos. El adobe se reservaba para las construcciones más pobres y sin importancia.

En cuanto a las tejas, ha de recordarse que los restos más antiguos de la Grecia arcaica están documentadas en un área muy limitada en torno a Corinto (Grecia), donde las tejas fueron sustituyendo a los techos de paja en los dos templos, de Apolo y de Poseidón entre los años 700 y 650 a. C.[1] Se expandió rápidamente, durante los cincuenta años siguientes, usándose en un elevado número de lugares alrededor del Mediterráneo oriental, incluyendo la Grecia continental, el oeste de Asia Menor, y el sur y el centro de Italia.[2] Las primeras tejas tuvieron forma de S, y eran bastante abultadas, con un peso de unos 30 kilos cada una.[3] Resultaban más caras y costosas de producir que un tejado de paja, por lo que su introducción se explica por la resistencia al fuego, que daba la necesaria protección a los costosos templos.[4]

La expansión de la cubierta de teja debe verse en relación con el simultáneo auge de la arquitectura monumental en la Grecia Arcaica. Sólo los muros de piedra que estaban apareciendo por entonces, reemplazando a las precedentes paredes de barro y madera, eran suficientemente fuertes para soportar el peso de una techumbre de tejas.

Finalmente, no puede olvidarse que el aspecto general de los edificios era distinto al que se ve actualmente, ya que se pintaban con colores brillantes, de rojo, de azul, de tal manera que llamaban la atención no sólo por su estructura, sino también por su policromía.

jueves, 25 de marzo de 2010

Templo de Abu Simbel


Estatuas colosales de Ramses II .Anónimo.1300-1225 a.C. XIX Dinastía. Estatuas sedentes de más de 20 m. Piedra arenisca. 38 m de ancho en la base y 63 m de profundidad. Entre el Alto Egipto y Nubia (sur del Egipto actual)

Localización. El Gran Templo de Abu-Simbel fue construido por deseo de Ramsés II (1290-1224 a.C.) excavado en los acantilados del Alto Nilo, en las cercanías de los que hoy es Sudán, aunque actualmente no está en el emplazamiento original, pues la construcción de la presa de Asúan obligó a trasladarlo unos metros más arriba, aunque conserva todos las cualidades y atributos del templo primitivo. El conjunto fue desmontado en más de mil piezas durante casí diez años de trabajos (1963-1972) para ponerlo en lugar seguro. Fue dedicado a los principales dioses egipcios (Amón, Ra, Ptah) y aun al mismo Ramsés que fue divinizado.
Análisis formal (estructura). En el exterior muestra una gran fachada de 38 m. de ancho por 33 de alto, esculpida en la roca granítica que forma el acantilado, adoptando la forma de una pilono (de forma trapezoidal, más ancho en la base que la parte superior), aunque hueco. Contiene cuatro colosales estatuas sedentes del faraón (aún estando sentadas tienen una altura superior a los 20 m. y no están exentas sino que son altorrelieves) rodeadas por otras esculturas de menor tamaño que representan a sus familiares (su mujer Nefertari, su madre y sus hijos) y numerosos relieves exaltando las victorias de Ramsés sobre sus enemigos, así como inscripciones alusivas a sus campañas contra los negros de África y los pueblos de Siria. Entre los dos colosos centrales hay una puerta y, encima de ella un nicho con la figura del titular del templo, Re-Horakhte (el dios Sol resultado de la fusión de Horus y Re), acompañado de una Maat (diosa de la justicia) de escala menor, y del cetro User, de modo que las tres figuras componían un jeroglífico: Usermare("poderosa es la justicia del sol"), el primer nombre de Ramsés, situado por tanto entre los dioses. Delante de los pedestales de los colosos se alzan estatuas de halcones y del propio rey, éste en actitud de marcha. En la parte más alta de la fachada, como tienen por costumbre hacer en la naturaleza, una fila de monos babuinos, cada uno de ellos de más de 2 metros, saluda alborozada al sol naciente.
Las características de las figuras, principalmente las de Ramsés, remiten a los principios que guían la escultura egipcia en lo que se refiere a la representación de los faraones: frontalidad, hieratismo, simetría, etc... para dar la imagen de un rey poderoso, fuerte pero sereno, joven, atemporal, divino
Su estructura es un caso único en la arquitectura egipcia: un speos, un templo rupestre, dotado de los mismos elementos que un templo normal no rupestre, salvo la inversión forzosa de sus dos primeros elementos, el pílono y el patio. El patio, escenario de los sacrificios cruentos y de las hogueras sagradas, precedía aquí al pílono, que en vez de ser un edificio exento, estaba tallado en la roca entre dos contrafuertes oblicuos. El objeto de éstos era producir el efecto de perspectiva que hiciese parecer más distante y profunda la fachada del pílono.
La puerta conduce al interior del templo, cuya disposición general sigue el modelo de las grandes construcciones religiosas de Tebas: en primer lugar se accede a una cámara, a modo de primera sala hipóstila, con pilares monolíticos en forma de figuras osíricas; desde ella se penetra en la que ha sido considerada como la sala hipóstila; al fondo una tercera cámara o santuario con estatuas de Ramsés y de los dioses Ptah, Amón y Ra. En los laterales se disponen otras salas y estancias menores a modo de capillas. La parte interior del templo produce una primera impresión desfavorable si la comparamos con el magnífico exterior. Los escultores y constructores habían previsto naturalmente que, al realizar en roca viva una obra como ésta, habían de tropezar con fisuras y otros defectos de la piedra, aparte de los accidentes que en la misma se pudieran producir. Los escultores y canteros sabían hacer frente a estas contingencias, manejando el yeso con una habilidad tal, que cuando sus restauraciones se conservan bien, son difíciles de advertir. De hecho son magníficos los relieves alusivos a la batalla de Qadesh contra los hititas
La orientación de la fachada hacia el este fue tan precisa que, en los dos días equinocciales del año (20 de octubre y de febrero) los primeros rayos del amanecer penetraban 60 metros en el interior del macizo rocoso para bañar las imágenes del santuario. El significado de esta iluminación se debe a que el 20 de octubre era el primer día de la estación de peret (germinación de las semillas) y el 20 de febrero se iniciaba la estación de shemu (recolección de la cosecha).
A continuación de este edificio, terminado hacia 1260, construyó Ramsés el de Hathor, en homenaje a su esposa Nefertari y siguiendo el mismo esquema. El pílono de la fachada está dividido por contrafuertes en rampa que flanquean un portal en saledizo. A cada lado se encuentran un coloso de Nefertari entre dos de Ramsés, seis figuras en total, todas en pie, encajadas en nichos, pero sin alcanzar la altura de las del otro templo (aquí sólo 10 metros). La sala hipóstila, cuadrada, está reforzada por seis pilares hathóricos, en los que la diosa adopta la forma del mango de un sistro. Sistros también, pero completos, fingen sostener el techo del santuario, donde la estatua de culto es la vaca Hathor protegiendo al monarca, como hacía en los templos funerarios de la XVIII Dinastía. El templo quedó sin acabar, según se echa de ver en las cámaras que flanquean a ésta.
Significado. Ramsés mandó construir este templo con una doble idea: por un lado, para ensalzar su propia figura, ya que las cuatro figuras magníficamente talladas e idénticamente iguales, son un fiel retrato del propio faraón con toda la potencia de la juventud en relación con los dioses. Por otro, la región en la que se enclava el templo, en la frontera con Nubia, país tributario de Egipto, que será una zona codiciada por sus yacimientos de oro, hasta tal punto que Ramses construirá una serie de fuertes para su control al igual que diversos templos excavados en las gargantas como símbolos de su poder y dominio sobre los levantiscos nubios. El faraón se pues hace representar en actitud majestuosa y hierática, como si vigilara el paso de todo aquél que quisiera entrar en Egipto. El arte, de nuevo, al servicio del poder.

La Gran Esfinge


La Gran Esfinge La Gran Esfinge de Guiza representa al rey con la fuerza de un león y con la inteligencia humana. Fue la primera vez que se utilizó esta estatua como guardián de la tumba real, al lado de las grandes avenidas que sirvieron para abastecer los materiales necesarios para la construcción del complejo funerario.

Durante años se pensó que representaba a Jafra (Kefrén), pero hoy se sabe, por la forma más cuadrada del rostro, que no se corresponde con él, por la ornamentación de la corona, de tipo más arcaico, y por el hecho de que su tumba se construyera dando un rodeo para evitarla, que la Gran Esfinge representa a su padre Jufu (Keops), encarnando a Ra cuando surge, pleno de fuerza y poder, por el horizonte.


Elementos:

°Parte superior Ureo, simbolo de Uadjet
°Nariz, 1380 o finales del siglo XVIII
°Representacion Kefren de 4.20m de ancho
°Nemes o tocado real
°Barba ceremonial, dignidad del Faraón
°Amenhotep II, padre de Tutmosis IV
°Cuerpo de 2om de altura, secree que estaba cubierta de color
°Estela de Tutmosis IV hecha el primer año de su reinado (1401a.C.)
°Su cuerpo ha pasado gran parte de su existencia en la arena, liberado en la antiguedad, siglos XIX Y XX

Piramide " Menkaura es divino"


Pirámide "Menkaura es divino"

Construida con gran abundancia de granito, material más caro y difícil de trabajar.

Faraón: Menkaura (Micerinos), Dinastía IV (2532-2530 a.C.)

Situación: Gizeh

Características técnicas: 102,2 x 104 de base, 6 m. de lado, 65 m. de altura y 235.183 m3 de volumen.

Piramide "Grande es Jafra"


Pirámide "Grande es Jafra"

Conserva en su cúspide el revestimiento de caliza blanca, perdido en casi todas las demás.

Faraón: Jafra (Kefren), Dinastía IV (2558-2532 a.C.)

Situación: Gizeh

Características técnicas: 215 m. de lado, 143,5 m. de altura y 2.211.096 m3 de volumen.

Piramide "El horizonte de Jufu"


Pirámide "El horizonte de Jufu"

La pirámide más grande de Egipto. Se alcanzan por primera vez las mejores proporciones arquitectónicas y geométricas.

Faraón: Jufu (Keops), Dinastía V (2589-2566 a.C.)

Situación: Gizeh

Características técnicas: 230,33 m. de lado, 146,59 m. de altura y 2.583.283 m3 de volumen.